Creo que lo he conseguido. No ha sido fácil, pero he vuelto al punto de siempre. Creo que poco pueden hacer los chinos para sorprenderme. Estoy en ese punto dulce, y peligroso, en el que todo te da igual. El de: cáscatela de espaldas al mundo.
Hoy han vuelto a atropellar a un niño de 5 años en una provincia del sur de china. El camionero, para no tener que pagar los gastos médicos (que son mas caros, que la indemnización por muerte), ha decidido asegurarse de q estuviese bien muerto, dando marcha atrás. Los padres y vecinos, se han pasado 7 horas discutiendo sobre la indemnización, mientras el niño permanecía, literalmente, bajo una rueda del camión.
Como quedarse indiferente ante esto? Por mucho que estés curado de espanto, el mundo chino siempre te puede sorprender. Tenia que buscar una forma de inmunizarme.
Mi forma de afrontarlo es entender que son culturas distintas. Nosotros los occidentales, hemos sido educados bajo el amparo de una sociedad de bienestar, y nos es muy fácil ver las cosas desde fuera y juzgar como es la vida con 1400 millones de compatriotas pululando a tu alrededor. Nos sentimos creadores del mundo moderno, y la verdad es que conocemos muy poquito de como funciona el mundo fuera de nuestras fronteras. Nos creemos que el resto del mundo se rige por los mismos parámetros de color de rosa de los que nosotros nos hemos rodeado. Hay que cambiar esa forma de pensar. Ampliarla para que cosas así tengan cabida en nuestro mundo.
Ahora bien, pese a intentar no juzgar estos actos con los valores preestablecidos de nuestra sociedad, no puedo evitar pensar que la sociedad china es una sociedad enferma, y creo que cualquier juicio al respecto, que nazca del respeto a la vida, podrá jamas excusarlos. Por tanto, el único consuelo que encuentro en todos estos sucesos, es el pensar que ese niño es un producto de su propia cultura. Es una baja inevitable de un sistema que sigue creciendo mas deprisa de lo que puede asimilar. Quiero pensar que ese niño, aunque injustamente, estaba condenado desde el día en que nació. Podía haberle pasado a el o a otro, pero al que no le pase, se convertirá en una parte mas de ese sistema podrido que se retroalimenta con el sector mas débil de la población. Quiero pensar, que ese niño de haber crecido a una edad adulta, habría sido un vecino mas de los que estuvieron discutiendo el precio de la vida ante el cadáver de otro niño. Claro que el niño no tiene la culpa. Que cuando nacemos nuestro cuerpo y nuestra mente es pura. Pero ese niño por haber nacido ahí ya es parte de esa podredumbre que le ha llevado a su final.
Una vez que eres capaz de pensar, así, el niño deja de ser un niño y se convierte en un apéndice de un gran organismo corrupto. Ese chinito habría crecido para ser igual que ellos. Su muerte es producto de la propia sociedad en la que el iba a formar parte. Una víctima de su propio estilo de vida..
Es cierto que es fácil hablar así, cuando no has visto la cara. No vi la cara del niño y si la de la niña, y también es cierto que lo que mas me dolió de la noticia del niño era justo la referencia que hacían a la niña, donde apuntaban que tras varios días en coma había muerto. Con ella ha muerto mi sensibilidad hacia China. Que se maten todos.
Vuelvo a ser otra vez un poco menos humano, me la vuelve a pelar el mundo y todo lo que en el habita. Sin duda vuelvo a ser un poco mas yo. Mi mente racional se ha vuelto a imponer. Me deshumanización era inevitable. Al menos conservo mi sentido del humor (un poco mas macabro, si cabe). Estoy cansado de niños chinos muertos. Sin acritud, hablemos de tetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario