domingo, 6 de noviembre de 2011

Choque de culturas...

Los días se suceden. Parece que ante mi se va creando esa rutina de la que tienes que empaparte para saber si estas bien en un lugar o no. Supongo que  lo estoy. Apenas hay días malos, pero cuando los tengo, aquí son mas radicales. Aquí todo es grande. todo es salvaje, y el sentimiento de hostilidad que puede llegar a desatar esta ciudad es enorme. Entre los miles de rostros que te cruzas cada día no hay una cara amiga. No hay buen gesto. Es una ciudad en la que hay que sobrevivir. Sin duda es más fácil hacerlo con humor, intentado no dramatizar en los aspectos que desalientan, pero están ahí, y basta que algo no vaya bien, para percibir todo lo que va mal.

El choque cultural, pese a estar acostumbrado a viajar, sigue siendo grande. Ya no en los detalles, que siempre he pensado que son los que marcan la diferencia. Aquí la diferencia esta en la base. En los valores. La gente no cree en la bondad, ni en la solidaridad. La gente cree en la supervivencia. Tampoco me atrevería a decir que hay una maldad implícita en sus acciones. Simplemente una completa indiferencia, y una necesidad de aprovechar cada ocasión. Te empujaran. te pisaran y se colaran si les dejas, y si tu no quieres que 21 millones de chinos te pasan por encima, mas vale que tu también empujes, pises y te cueles. Tienes suerte si andando por la calle, alguno no te escupe en un pie, en sus lavativas matutinas.

Mi becaria, el otro día me decía de camino al metro, que si aprendiese chino, todo combaría. Que la gente realmente hace por ayudar, y que si además ve que un occidental hace por aprender, le pondrían las cosas mas fáciles. Yo creo que no es verdad. Yo creo que en ese instinto de supervivencia, respetaran mas siempre a un occidental para bien o para mal, y visto de lo limitado que es su sentido del bien, mejor que siga habiendo esa distancia.

Por ser occidental aquí tienes galones. No se si es respeto, miedo o repulsión, pero te puedes salir con la tuya en sitios donde un chino no lo haría. Todos los días me salto un "prohibido pasar" al hacer el trasbordo, que me ahorra subir y bajar 3 escaleras. Y mientras que el chino de la puerta a mi no se atreve a decirme nada si me cuelo, al resto de sus compatriotas les chilla y les empuja.

Sin ir mas lejos, el otro día, viendo la final del mundial de rugby, un tío a mi lado se harto de pedirle una cerveza a la camarera en un perfecto chino. Después de 15 minutos de espera y tres toques de atención a la camarera, el hombre seguía pasando sed. Me di la vuelta y le pregunte que cerveza bebía. Acto seguido pedí la cerveza en ingles y con cara de malas pulgas. Fue inmediato.

No digo que haya que esclavizar a los chinos, ni tratarlos como perros. Pero si te rebajas a su nivel, se te comerán. Pasaras a ser uno mas, y eso en china es un infierno. El respeto que muestran los unos con los otros, es nulo. Como cualquier país donde hay un régimen opresor, el oprimido genera un despotismo igual o peor a sus subordinados. Es curioso, pero no hay nadie tan tirano como el que ha estado sometido. En vez de aprender de lo vivido y apiadarse de la condición que el ha sufrido, se desquitara, y saboreará el placer de humillar.

En fin... China. Es un país para sobrevivir. Brutal. Todas las posibilidades están aquí, esperando a que alguien se haga con ellas. Solo hay que tener la fuerza y la paciencia necesaria para lidiar con la raza mas cerrada de miras que puebla el planeta. Que se puede esperar de un pueblo que no ha sido capaz de ponerse de acuerdo para reducir los 50.000 caracteres con los que escriben? Cabezotas, y obtusos. Dominaran el mundo.



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