A las palabras de mi padre me remito: "Hijo, te estas volviendo todo un especialista en dejar relaciones a medias. Lo tuyo es un don." Y no le falta razón. Uno, ya a ciertas edades empieza a conocerse y para evitar futuras desgracias, una semana antes de irme a la china, lucia ya el cartel de soltero. El precio fue dejar a una desconsolada novia jurándome amor eterno. Esas cosas que se dicen con la boca grande y el corazón despistado.
Sea como fuese, por una vez había hecho los deberes. Pese a alguna llamada desesperada de mi exnovia suplicando, todo apuntaba bien. Los últimos días de la semana los pase quedando con los de siempre, bebiendo y jugando al billar. Mi casa, por algún misterio, estaba habitada por familiares, cosa que impedía además, cualquier tipo de despedida femenina, y aunque probablemente fuera para bien, la idea de llegar a China con ansias de dar amor, no me terminaba de convencer.
Por esta razón o por casualidades de la vida, (nunca se puede estar seguro de quien busca a quien) dos días antes de meterme en el avión, se me cruzo una espina, clavada 7 años atrás. Nunca hay que subestimar la probabilidad de lo absurdo. Con la vista clavada en el triunfo, y sabiendo que si no era ella, otra ocuparía su lugar, conseguí echar a mi santa madre de casa, por una noche.
Todo iba medido. No había cabido para el error. El mañana no era una opción. Quedamos, hablamos, bebimos, nos sobamos. Todo fluyo bien. Muy bien. Tan bien que estando ya en mi casa, en mi santuario, la faceta mas peligrosa de mi afloro. Afloro como lo hace siempre. Por medio de preguntas, que aunque absurdas desde la perspectiva, en el momento desarbolan el mas fuerte de los deseos: siete anos para acabarlo con un mal polvo antes de irme?
Como ya he dicho la respuesta ahora, es inmediata: Si. Pero, no seria yo, si mi subconsciente no hubiese hecho de las suyas. Después de retozar en la cama durante horas, la chica se fue ya de d'ia, con un calentón de espanto. Yo por mi parte, no solo tenia que lidiar con el calentón, sino con los remordimientos por la gilipollez que acaba de hacer. He tenido días mejores.
Muchos hombres se piensan que solo nosotros pensamos con la polla. Eso es mentira. Prueba a dejar a medias a una chica que viene invitada a tu casa, con las expectativas generadas durante 7 meticulosos años. Y luego háblale de tu subconsciente. Si consigues que no te mate, te querrá follar hasta deshollarte. Y así fue. Ultima noche en Madrid. Después de cenar con la familia. Me fui a una terraza donde había quedado para la ultima despedida. Mis amigos, mi otra ex (plan B de la noche anterior), ella, yo, y copas. Muchas copas.
No se si la gente se fue o nos fuimos nosotros, solo se que acabamos dentro de mi coche. Ella pensando con la polla que ayer no tuvo, y yo con la que no use. Ella desnuda, y yo... Yo cabreado. Habían vuelto las preguntas, y las discusiones en mi foro interno:
- Desgraciado, si ayer no hiciste nada, que faltaban 2 días, y estabas en tu cama, ¿que vas a hacer hoy que es el ultimo y estas en el coche?
-Jodido marques, vergüenza me das...
-Hablando en mus, esto tiene menos ley que lo de ayer.
-¿Pero quien coño está hablando aquí de mus? Esto no es una jodida partida de cartas! ¿En donde coño tienes la cabeza? Hablamos de follar! ¿Quieres hacer el favor de mirarla?
La volví a mirar. Dios, estaba increíble, y estaba deseando que la hiciera mía. Sus ojos me lo pedian. Que coño... Toda ella me lo pedía. Pero no. Sabia que ya había perdido la batalla. Lo había vuelto a hacer. Me iba a China dejando en España algo a medias.
Tengo que admitir que en el fondo me encanta dejar cosas en el aire.
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